Historia real: hombros liberados en dos semanas
María, diseñadora que cruza el puente cada amanecer, ajustó correas, alternó manos al usar el móvil y añadió respiraciones lentas. En catorce días reportó menos hormigueo en dedos y más ligereza al subir escaleras. Pequeños cambios, sumados, transformaron su llegada al estudio y su humor.